
Las fuerzas israelíes han ampliado su ofensiva terrestre a los campos de refugiados urbanos del centro de Gaza tras bombardear las abarrotadas comunidades palestinas y ordenar a sus residentes que evacuaran. Ocurre en un momento en el que el Ejército israelí amenaza con más destrucción en una guerra que, según dice, durará "muchos meses", mientras promete aplastar a Hamás tras su ataque del 7 de octubre. Ya son más de 21.000 las víctimas mortales en la Franja de Gaza, en menos de tres meses, según las autoridades palestinas.

















