
Primero se dijo que el 70% de la población adulta comunitaria tendría que estar vacunada "para el verano". Después, al ver que la UE no cogía velocidad en la campaña de vacunación, se habló de "finales del verano". Pero, claro, la estación abarca tres meses, y para países tan dependientes del turismo como España o Grecia, no es lo mismo el 22 de junio que el 21 de septiembre. Y este viernes, después de los tropiezos con las vacunas –primero con Pfizer y luego con AstraZeneca–, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha decidido alinearse con el límite temporal más lejano: el 21 de septiembre.

















