
Dos años después de la victoria de Joe Biden, los republicanos estaban este martes cerca de ganar la mayoría de la Cámara de Representantes, pero por pocos escaños, y con peores resultados de lo esperado en algunos estados clave como Pensilvania y Michigan y algunos tradicionalmente conservadores como Kansas. El Senado puede seguir en manos demócratas, según las últimas proyecciones y a la espera de los resultados en Georgia, Arizona y Nevada.
El recuento, aún en curso, indica que los republicanos no arrasaron como esperaban, pero pueden consolidar su poder local con la elección de algunos de sus miembros más radicales para cargos que gestionan las elecciones.

















