
Las autoridades suecas han confirmado este viernes tras su investigación la existencia de "trazas de explosivos" en los gasoductos rusos Nord Stream 1 y 2, que fueron objeto de un "flagrante sabotaje" a finales de septiembre pasado.
"En las investigaciones que se hicieron en el lugar en el mar Báltico se incautaron muchos objetos y el área está documentada de forma minuciosa. Los análisis realizados muestran trazas de explosivos en varios de los objetos encontrados", ha informado la Fiscalía sueca en un comunicado. "El trabajo de análisis avanzado continúa para poder alcanzar conclusiones más determinantes sobre el incidente", ha añadido.

















