
Los casos de personas que sufren coágulos de sangre poco después de recibir la vacuna de Oxford/AstraZeneca se han convertido en una fuente de preocupación para los líderes europeos. Varios países, entre ellos Francia, Alemania, Italia y España, decidieron suspender temporalmente este lunes la administración de la dosis. A ellos se suman otros países como Dinamarca, Islandia, Países Bajos e Irlanda, que tomó la decisión tras las informaciones de una muerte y tres hospitalizaciones de adultos que habían sufrido graves coágulos de sangre en Noruega –que también ha interrumpido el uso de la vacuna–.

















