
Si algo dicen estas elecciones holandesas es que los liberales, ya sean de izquierdas o de derechas, han salido reforzados. Eso sí, el primero de ellos el primer ministro, Mark Rutte, quien lleva en el poder desde 2010. Rutte ha logrado este miércoles su cuarta victoria consecutiva: el VVD (liberales de derecha/Renew Europe) pasa de 33 a 36 escaños de los 150 del Parlamento, de acuerdo con las proyecciones al 65% escrutado publicadas por De Telegraaf.
Los datos de las urnas también revelan otras claves: la extrema derecha de Geert Wilders (PVV/ID), retrocede tres escaños (de 20 a 17), con lo que deja el segundo lugar a los centristas de D66 (Renew), pro UE y liderado por la ministra de Cooperación Exterior, Sigrid Kaag, que crecen de 19 a 24.

















