
El más reciente en caer descabezado de su pedestal fue, a finales de junio, un Cristóbal Colón en mármol de Carrara en la ciudad portuaria de Barranquilla. No ha sido el único. Al menos siete monumentos más han sido derribados en medio de las manifestaciones masivas de los últimos dos meses en Colombia. En Cali cayó un bronce del conquistador cordobés Sebastián de Belalcázar; y en pleno centro de Bogotá fue abatida una escultura del fundador de la capital, el abogado granadino Gonzalo Jiménez de Quesada.

















