
Multitudinarias marchas organizadas por los sindicatos y secundadas por los partidos de izquierda han exigido este martes en Francia, por tercera vez en tres semanas, la retirada de la reforma de las pensiones impulsada por el presidente francés, Emmanuel Macron, que incluye una extensión de la edad mínima de jubilación de los 62 a los 64 años.
La movilización, que sucede cuando el texto acaba de comenzar a debatirse en tensas sesiones de la Asamblea Nacional, ha abarcado, como las dos anteriores –19 y 31 de enero–, huelgas parciales en varios sectores claves del país, como los transportes, la educación y la energía.

















