
La Comunidad de Madrid está reviviendo el espíritu de la conocida como 'ley Beckham' que José María Aznar aprobó en España en 2003 y que suponía una importante bajada de impuestos a los extranjeros para favorecer la llegada a nuestro país de inversores, de millonarios y, sobre todo, de estrellas del fútbol de otras nacionalidades.
Esta estrategia, corregida años después excluyendo a los deportistas, implica una pérdida de ingresos públicos que distintos estudios han demostrado que no se ve compensada por el incremento de traslados de estos inmigrantes ricos ni por la creación de puestos de trabajo que implica la llegada de su dinero.

















