
A medida que atardece en el cielo de Nueva York, los cientos de asistentes que disfrutan de Little Island, la isla formada por un centenar de tulipanes de cemento que ha acaba de inaugurar sobre el río Hudson de Nueva York, eligen el mejor lugar para ver cómo el sol desaparece detrás de Nueva Jersey. Los lugares más populares son los diversos montículos desde los que se pueden ver también cómo los coloridos rayos del sol tiñen los rascacielos de Manhattan, así como el valle, donde los espectadores se sientan en los bancos de madera que rodean el anfiteatro.
















