
La actual vicepresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha sido condenada a seis años de prisión e inhabilitación de por vida para ocupar cargos públicos. Un juzgado federal la ha declarado culpable del delito de defraudación al Estado al favorecer a un empresario de la provincia de Santa Cruz, desde donde ella y su marido, Néstor Kirchner, construyeron sus trayectorias políticas.
La vicepresidente argentina ha hablado por redes sociales minutos después de conocerse el fallo. "La condena ya estaba escrita", ha manifestado. "Está claro que la idea era condenarme", ha acusado Fernández, y ha apuntado a la oposición, algunos jueces y medios de comunicación como parte de un "Estado paralelo que domina a la Argentina".

















