
Fundador y líder de la organización Urgences Panafricanistes, Kemi Seba tiene mucha influencia sobre la juventud africana, tanto en el continente como en la diáspora, incluida España.
Seba ha ganado relevancia por el papel desempeñado en 2016 por su ONG en la lucha por la abolición del esclavismo negro en Mauritania, pero también por un gesto que le llevó a la cárcel en Dakar: quemar un billete de 5.000 francos de África Central (CFA) en un acto en Senegal en 2017 para denunciar el imperialismo francés a través de esa moneda impuesta y acuñada por Francia y que sigue vigente 60 años después de las independencias africanas.

















