
Desde que en noviembre España vetó la escala de dos barcos con armas destino a Israel, la estrategia de Maersk fue derivar operaciones a los puertos marroquíes de Tánger-Med y Casablanca
El Gobierno tiene adjudicados otros nueve contratos de compra de armamento a Israel pendientes de cerrar
Los barcos que suministran armamento a Israel no caben en Tánger. Por mucho que la ciudad albergue el puerto más grande de África, de la otra orilla del Estrecho llevan semanas tomando las calles para impedir que el Gobierno marroquí permita hacer escala en sus puertos a buques que llevan munición al Estado sionista.
















